TAIRONA
Exposición Virtual
Comunidades prehispánicas del norte colombiano del 200 a.n.e. hasta el 1600 n.e.
Bienvenidos a la exposición virtual de la colección asociada a la cultura Tairona, una de las civilizaciones prehispánicas más complejas que habitó la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia. Estas comunidades desarrollaron avanzadas técnicas en agricultura, ingeniería y orfebrería, adaptándose de manera excepcional al entorno montañoso de la región.
Recreación Sonora Histórica
Una aproximación sonora que busca transportar al visitante a la atmósfera auditiva del momento.
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Explora los objetos en 3D
Puedes girar, acercar y explorar cada pieza usando tu cursor o pantalla táctil. También puedes verlo en AR (Realidad Aumentada) pulsando en el botón amarillo en cada pieza.
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Territorio, vida y cultura
Cultura Tairona
Periodo prehispánico tardío
La cultura Tairona habitó la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia, entre aproximadamente el 200 a.n.e. y el siglo XVII.
Se destacó por su avanzada ingeniería en la construcción de terrazas, caminos y sistemas de riego que les permitieron adaptarse al entorno montañoso. Su sociedad, organizada en confederaciones, desarrolló una fuerte tradición agrícola, así como una sobresaliente orfebrería y producción cerámica.
Su profunda conexión espiritual con la naturaleza aún perdura en los pueblos indígenas descendientes como los Kogui, Arhuaco, Wiwa y Kankuamo.
Vida cotidiana y uso Doméstico
Cántaro
Antes del oro y los rituales, estaba la vida. Este cántaro de diseño zoomorfo acompañaba el día a día de una sociedad numerosa y organizada. Sus asas facilitaban el transporte de agua y bebidas sagradas como la chicha. En su forma habita lo esencial: sostener el cuerpo y sostener la comunidad.
Vasija Antropomorfa II
La cerámica Tairona no era uniforme: roja para cocinar y almacenar, negra con connotaciones rituales, crema con delicadas incisiones. Cada color, cada técnica, respondía a una función. La vida diaria también estaba cuidadosamente pensada y elaborada.
RITUALIDAD
Flauta de Hueso
El sonido activaba el espacio ceremonial. Flautas, silbatos y ocarinas elaborados en hueso, piedra o cerámica producían vibraciones que trascendían lo audible. Decorados con figuras humanas y animales, estos instrumentos eran vehículos entre mundos.
Vasija Antropomorfa I
Esta vasija antropomorfa no solo representa un cuerpo: representa identidad. Brazos, collar y nariguera emergen mediante la técnica de pastillaje, dejando en relieve la importancia del adorno y la presencia. En ella, lo humano se convierte en símbolo.
ESPIRITUALIDAD
La espiritualidad Tairona nacía de la montaña y del vínculo sagrado con la naturaleza. Cada elemento del territorio tenía un espíritu y un sentido, guiando la vida, las decisiones y la armonía de la comunidad
Vasija Zoomorfa
La forma del animal no es casual. En esta vasija, la cerámica cobra vida y encarna un espíritu protector. No es solo un recipiente: es presencia. Sus rasgos evocan la fuerza y el misterio de la naturaleza, recordando que para los Tairona cada ser tenía un lugar en el equilibrio del mundo visible e invisible.
El cuerpo del animal se transforma en contenedor, y el contenedor en símbolo. Sus curvas y detalles no solo representan una criatura, sino una fuerza que habita la montaña.
Además de la fertilidad, el murciélago se relaciona con la oscuridad, ya que además de ser un ser nocturno, este habita en lugares oscuros como las cuevas. Esto lo conecta de forma simbólica con el inframundo y los espíritus
PODER SOCIAL
La espiritualidad Tairona nacía de la montaña y del vínculo sagrado con la naturaleza. Cada elemento del territorio tenía un espíritu y un sentido, guiando la vida, las decisiones y la armonía de la comunidad
Collar
El poder y la vanidad son directamente proporcionales en sociedades como los Tairona. Portar collares era una forma de identidad para esta sociedad, ya que el tipo, tamaño o detalle del collar, podía decir qué tipo de persona era, es decir, qué tanto poder tenía. Este identificaba el linaje o estatus social, como, por ejemplo, un cacique o sacerdote.
Los materiales de los collares podían ser oro, tumbaga, roca, cuarzo, jade, cornalina, entre otros. A su vez, estos podían tener grandes piezas centrales, a modo de dije, los cuales podrían tener diseños antropomorfos o zoomorfos como serpientes o murciélagos