Cultura Sinú

Descripción
La cultura Sinú se destacó por su dominio del oro y la filigrana, creando joyas únicas como sus célebres narigueras circulares, formadas por delicadas series de círculos seudofiligranados. En sus templos santuarios veneraban grandes ídolos de madera enchapados en láminas de oro y conservaban numerosos objetos de este metal precioso, lo que atrajo la codicia de los conquistadores y provocó saqueos devastadores. Además, transformaron las zonas inundables de los ríos Sinú y San Jorge mediante una extensa red de canales artificiales que abarcaban más de 500.000 hectáreas, demostrando su avanzado conocimiento en ingeniería hidráulica.
En cuanto a su cerámica, aprovecharon los suelos ricos en arcilla de su territorio para crear una producción diversa y refinada. Destacan sus copas con pedestales adornados con figuras femeninas, vasijas globulares con representaciones humanas, y piezas decoradas con motivos geométricos y modelados de animales. La técnica más común fue la manufactura con rollos, y la alfarería cumplía tanto funciones domésticas —para almacenar o servir alimentos y líquidos— como rituales, siendo en este último caso más elaborada y simbólica.
Las cerámicas rituales solían incorporar tejidos y cestería, como grandes canastas funerarias decoradas con cordones de algodón que imitaban redes de pesca. Entre las formas más representativas se encuentran copas alusivas a la maternidad, pitos zoomorfos y recipientes ornamentados con figuras de saurios, aves y felinos, testimonio de una compleja cosmovisión y de una tradición artística de profunda sensibilidad estética.
Localización
Ubicados en lo que hoy es la hoya del río Sinú, junto con la depresión Momposina Las partes bajas de los Ríos San Jorge, Cáuca y Magdalena.
Datación
Desde el 500 a.C. hasta el 1500 d.C.



